Breves historias de nunca acabar

De Jorge Solari

 

1.

Cuando se conocieron Susy tenía 49, Miguel, 24. Fue amor a primera cama. Cumplieron diez y veinte años juntos. No tuvieron malos años pero a Susy nunca dejo de atormentarle el horizonte. En cambio Miguel se lamentaba no haberla conocido antes. Una tarde él la encontró enredada a un setentón viagroso. Susy amaba demasiado a Miguel como para arrastrarlo a su vejez. Pero él la perdono. Una y otra vez.

 

2.

Él le propuso que durante el tiempo libre dejaran de hacer actividades que requieran el uso de energía eléctrica. ¿Porqué? Preguntó ella. La posibilidad de ser feliz es inversamente proporcional a la electrodependencia, argumentó él. Te prefería vegetariano, confesó ella.

 

3.

A ella le gustaría saber tocar la guitarra. Dejar de pasar las hojas de esa revista, salir de la cama, tararear con los dedos. A él le gustaría poder escribir poemas. Dejar de controlremotear, salir de la cama, suspirar con los dedos. Se miran de reojo. En otra dimensión se están besando. En está es todo impotencia y capricho.

 

4.

¿Me dejaste de querer? Es que tú no entiendes, ese es el problema. ¿Porqué? Imagínate, tú y yo nos casaríamos y tendríamos muchos niñitos. ¡Si! ¿Y si nos divorciáramos y yo me quisiera volver a mi país o tú al tuyo? Pero... Nuestros niños solo verían a su padre una vez al año... ¡no te adelantes tanto! no vas a poder evitarle el sufrimiento a tus hijos...Este sí.

 

5.

Mesa de casamiento. Sopor entre el primer y segundo plato. De repente él siente que a su derecha una mujer le apoya una mano sobre su muslo y comienza a acariciarselo. Mira a la mujer, que sigue hablando animadamente con una pareja frente a ella. Como si nada. Él mira a su izquierda, a su esposa. Hasta el vals nos tenemos que quedar mi amor, le dice ella. Y bue, dice él.

 

6.

Mi amor... que pasa, ¿que hora es?... Si me muero quiero que sepas que yo voy a estar bien..., ¿Eh? ¡Dios! otra vez con eso, las tres de la mañana, dormí queres... Y cuida a los chicos, dales mucho amor, llorenme si quieren... como te pegaron los cuarenta, si el chequeo te dio perfecto... y vos encontrate a alguien que te cuide, alguien bueno... Carlos, o te morís o te dormís, pero por favor ¡callate!

 

7.

¡Hola mi amor!! Estuve pensando con lo que ganamos los dos ya nos podemos ir a vivir juntos. ¿No? ¿Te entusiasma la idea? ¡Hoy cumplimos seis meses! ¡Justo en el día del amigo! venimos tan bien que quien te dice en un año somos padres. Porque vos queres tener chicos ¿O no? ¡Ay mi amor, te quiero tanto! Apenas escuches este mensaje llamame.

 

Qué sorpresa! ¿Escuchaste mi mensaje? ¿qué haces arrodillado? Ay me muero. Si, quiero.

 

8.

A él no le entra la malla que le regaló. Te dije L. Siempre usaste M. Hace años que usó L. Bueno, pero quizás te llego la hora de volver a M. ¡Ni loco! Bastante me exprimen en el laburo como para después tener que exprimirme yo en casa. Ya no es panzita lo que tenés. Y vamonos de vacaciones a la montaña entonces. ¿no podes hacer el esfuerzo por mi?

 

9.

Pablo advierte que ella tiene un ramo de flores en su mano, un aura en su rostro, y un andar urgente. Decide seguirla, su cabeza es una coctelera de hipótesis. Ella camina como en esas maratones raras. Llega a una florería. Le tira el ramo al pecho del encargado y se pierde entre la gente. Pablo levanta el ramo y mira al encargado que le dice: no vale la pena. Pablo corre, no quiere perderla.

 

10.

El día gris le cabe a Laura. No se siente obligada a sonreír, a pasarla bien. El invierno es una liberación, hay menos presión, más permiso para quedarse mirando por la ventana. Toma otro sorbo de té, cruza el gato negro del vecino por su jardín. Suena el teléfono. Deja que atienda el contestador. Una voz masculina. Hola Laura, llamame. Maldito gato negro, piensa Laura y sonríe. Oscurece.

 

11.

Me enamoré. ¿cómo? Me enamoré. ¿de quien? No lo conoces. ¿me traicionaste? Todavía no paso nada. ¿Todavía? Me enamoré. ¿es de tu trabajo? No. ¿y que queres hacer? No sé. Te enamoraste. Sí, perdoname.

 

12.

¡Basta! Mañana llamo a los de la inmobiliaria para que tasen la casa. Mi amor, somos caracoles, donde vamos, van nuestros problemas. Te odio, te juro que te odio. Vos siempre tan dramática. Bien que te gusta que sea así. Hmmm. Salí, hoy no vas a zafar así nomás. Hmmm, Apaga la luz. Hmmm. Aunque sea llevame de viaje.

 

13.

¿Te acordás que habíamos hablado de hacer algo distinto? Sí, ¿escalamos entonces el kilimamjaro? En serio, me enteré que en el gimnasio van a dar clases de tango. ¿Tango? No puedo bailar suelto, imaginate... Dale, nos vamos a morir de risa. De dolor te vas a morir, de los pisotones que te voy a dar. Mi amor, no hay drama, vos pisame. Bueno, déjamelo pensar Pensalo todo lo que quieras, pero empezamos el viernes.

 

14.

¿qué queres para tu cumple? No sé, sorprendeme. No quiero comprarte algo que después tengas que ir a cambiar. Ponete las pilas. él le compra una camisola blanca de manga larga y unas sandalías híndues. Ella se lo agradece con una media sonrisa y un pico seco. Imposible satisfacerla, piensa él. él no era así, piensa ella.

 

15.

¿cómo te fue en terapia? Bien, bárbaro. ¿hablaron de mi? Siempre hablo de vos, somos pareja. Yo a tu terapeuta no le caigo bien. ¡No digas pavadas! Él tipo no nos quiere juntos. ¡Nada que ver! Además lo que importa es lo que yo pienso. ¿Y que pensás vos? Que vos queres abrirte. ¿Qué? Ridículo lo que decís, mejor mejor nos tomamos un vinito. No, le puede hacer mal al bebé.

 

16.

¿Te viniste desde allá solo para verme? Sí. Pero yo me casé, tengo tres chicos. No importa, necesitaba verte. Vení pasa. Mi marido no vuelve hasta la noche y los chicos están en el cole. No, vamos a caminar. Quiero hablarte. No es buena está zona para caminar. Yo a tu casa no entro. Yo a caminar no salgo. Él se sube a su auto y arranca, 0 a 100 en 6. Ella cierra de un portazo la puerta de entrada.

 

17.

Y, como fue. Bien, empatamos. ¿Empataron? ¿No fuiste a jugar al basket? Sí, pero se hizo oscuro y ya no hubo caso. No entiendo, ¿se hizo de noche de repente? Y, cuando nos dimos cuenta ya no se veía nada. No podes empatar al basket. Mi amor, no es la nba. Corrimos un rato, estuvo bueno. Hasta un triple hice. ¿y porque no hicieron doble gana? ¿Me estás hablando en serio? muy en serio, vos nunca terminas nada.

 

18.

¿Qué haces? te doy un beso. ¿Es seguro? es divino. ¿Y si me contagias? ¿De amor? no, de gripe. Nos cuidamos juntos.

 

19.

Él la pasó a buscar en bicicleta. Ella se asusto. Está turuleco, pensó. Ante su insistencia troco pollera por jeans y salieron juntos en rol infanto juvenil. Cualquier esquina puede ser la última, penso él, contento de festejar sus ochenta como había festejado sus ocho.

 

20.

No voy a ir a votar. Pero que decís, tenés que votar. No, no me convencen. Y vota al menos malo. No, paso. Después no te quejes. ¿me escuchaste quejarme alguna vez? Además es obligatorio. No, que me vengan a buscar por la fuerza publica. ¿No ves que lo que le pasa al país te va a terminar afectando de una manera u otra? cuando los que no votamos seamos mayoría, puede que cambie algo. Sos un tarado. No.

 

21.

Yo miro. Me gusta mirar. Nena, cuando vos te saques, vas a explotar, le dice su amigo. No, no me entendés, yo no soy tímida, yo no escondo nada, simplemente no me gusta hablar si no tengo nada interesante que decir. ¿Porqué no dejas que eso lo juzguemos nosotros? Ella lo mira, no dice más nada.

 

22.

Anoche soñó con jack black. Tomaban sopa juntos sentados en una mesa con mantel de plástico. Se levantó con la sensación de tener quemada la lengua y la canción viernes 3am tarareándose en su cabeza. Bizarro, pensó, y se puso a chatear con su novia mientras desayunaba cereales.

 

23.

Madre e hija se intercambian ropa, comparten chimentos, comparan virtudes y defectos de sus parejas. Son amigas.

 

24.

Cumplen tres meses. él le regala un cd con temas de Sabina. Luego de festejo íntimo, lo escuchan juntos. A ella nunca le gustó Sabina. Me encanta Sabina, le dice. Es la primera vez que le miente.

 

25.

Salgo del cuarto en cortos, Charly me pregunta si quiero ir al hipódromo. Yo le sonrío, incómodo. ¿Quién es? La conocí anoche, contesto. ¿A que hora? Si nos fuimos juntos, me acorrala. Camino a casa, tartamudeo. Ahora le toca sonreír a Charly, que antes de darse vuelta y desandar su camino apunta: decile a mi hermana que no vuelva tarde a casa.

 

26.

Ella lo extraña. Evita cruzarselo. Aún estoy de duelo, se justifica. Ya va a volver, la consuelan las amigas. Los sábados a la noche se le hace un hueco en el estómago. Hoy tiene una fiesta. Hay un chico divino que a ella le cae muy bien que espera verla ahí. Pero ella no tiene espacio para alguién nuevo. Quizas, y solo quizas, se deje dar unos besos.

 

27.

Cuando se sienta en su cama ella percibe presencias, figuras, formas a sus espaldas. A veces, la calefacción está prendida y ella tiene un frío polar. Pero en terapia habla de su acne y de su miedo a volar.

 

28.

Anoche te reiás mientras dormías. ¿en serio? no me acuerdo nada. También hablabas, salta, salta, decías. ¿Y vos como sabes? me despertates y me quedé mirándote. También te grabé con el celular. ¿Para qué? No sé, ¿Porqué no? ¿Tenes miedo que lo suba a facebook? él piensa: si le digo que sí, lo sube, si le digo que no, lo sube. Vos hace lo que quieras, pero está noche te grabo yo.

 

29.

Ella busca el papel dentro de carteras, cajones y tachos. Donde deje su teléfono, maldice, no voy a volver a verlo. Ya en piyama lo encuentra debajo de la almohada, lo había dejado ahí para no perderlo. Es muy tarde para llamar. Mañana, se dice, mañana, e intenta dormirse con el papel apretado en su puño. el tiempo se detiene, la noche no avanza. Ella esta contenta y desesperada.

 

30.

Dame la mano. Ves está linea, dice que vas a vivir mucho. A ver, mostrame la tuya, Que ves en tus líneas? Nada, no puedo leer mi propia mano. Decime vos que ves. Es que yo no sé leer estas cosas. Cerra los ojos y seguila de principio a fin con tu dedo. y? no me gustó lo que sentí. Seguramente moriré joven. Yo no dije eso. No importa, volvamos adentro que tengo frío. Para, que pasa. Soltame.

 

31.

Hola si, está Mercedes. No, Mercedes salío. ¿Quien le habla? Un amigo. ¿Qué amigo? No importa. Sí importa, si no me decís tu nombre no le paso el mensaje. Rodrigo. Porque mentís, decí tu nombre. Sabes quien soy Mercedes, porque no me queres atender.Porque me llenaste el buzón de cartas, mi familia piensa que sos un freak. más freak sos vos que me las contestaste a todas. pero no quiero hablar, escribi, yo contesto.

 

32.

Se va a dar vuelta, se va a dar vuelta, se va a dar vuelta para mirarme, pensó ilusionada. él se dio vuelta y la miro. Minutos después tomaban un cafe. Hablaban y hablaban sin escucharse mientras cada uno por su lado repetía para sí: vos sos lo que andaba buscando. él no aguanto, se lo dijo: vos sos lo que andaba buscando, ella lo besó. Aún se están besando.

 

33.

Un azulejo de la pared del baño se cayó mientras se bañaba. Una señal, pensó. Otro azulejo cayó. Está señal anula la primera, pensó. Se quedó bajo la ducha esperando la caída de un tercer azulejo hasta que el agua se puso tibia y quiso salir. Mientras se secaba y torturaba intentando intuir que tipos de señales esos azulejos indicaban cayó un tercero sobre su pie. Mierda, mierda, mierda, dijo y salió del baño.

 

34.

Ya vuelvo. si salís comprá pan. entonces no salgo. que te cuesta, dale, si estabas por salir. pero no quiero ir a la panaderia. a ver si me entendes: salí y compra pan. no me gusta que me hables así. bueno, perdoname si te lo dije mal, pero necesito el pan. el pan engorda. uy dios, deja, quedate, voy yo. Trae gaseosa.